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Tarjeta T-money en Corea: dónde comprarla, recargar y recuperar el saldo

Publicado 2026-11-04 · 7 min de lectura

Guía práctica de la tarjeta T-money en Corea: diferencias con Cashbee y la Climate Card de Seúl, dónde recargar con efectivo, transbordos y cómo recuperar el saldo.

Puerto de Busan y el horizonte de la ciudad en un día despejado, una vista típica para quien viaja por Corea con la tarjeta T-money
© Kimchee

Si vas a moverte por Corea en metro y bus, la respuesta corta es esta: compra una tarjeta T-money física en una tienda de conveniencia al llegar, recárgala con efectivo y úsala en metro, buses urbanos, taxis y en la propia tienda. Cashbee funciona casi igual. La Climate Card de Seúl es otra cosa: un pase por días que solo conviene si te vas a mover mucho dentro de Seúl. Abajo van los detalles, incluido cómo recuperar el saldo antes de volar a casa.

Una nota antes de seguir: tarifas, comisiones y límites de reembolso cambian con el tiempo. Aquí no verás cifras exactas, y conviene que las confirmes en la web oficial o en la máquina el día que viajes.

T-money, Cashbee y Climate Card: qué es cada una

T-money

Es la tarjeta de transporte más conocida. Es una tarjeta prepago: la recargas y vas pasándola por el lector al subir y bajar. Funciona en el metro de Seúl, Busan, Daegu, Gwangju y Daejeon, en los buses urbanos de la mayoría de ciudades y también en los buses de Jeju. Con una sola tarjeta puedes hacer todo el viaje sin comprar billetes sueltos.

Cashbee

Es una tarjeta equivalente de otro emisor. Para un viajero, en la práctica la diferencia es mínima: se compra y se recarga en lugares parecidos y se pasa por los mismos lectores. Si en la tienda solo tienen una de las dos, llévate esa sin darle más vueltas. Lo que sí cambia es el proceso de reembolso, porque se hace con el emisor de cada tarjeta (más abajo).

Climate Card de Seúl

Es un pase de transporte de uso ilimitado por un número de días, pensado para Seúl, y existe una versión para turistas. Tiene sentido si vas a pasar varios días recorriendo la ciudad con mucho metro y bus. Pero ten en cuenta:

  • Está pensada para el transporte, así que normalmente no sirve como monedero para taxis ni para pagar en tiendas.
  • Su cobertura se limita a la zona que indique el pase. Si sales a Busan, Jeju u otras ciudades, no te servirá. Revisa qué líneas y buses incluye antes de comprarla.
  • El precio y los puntos de venta cambian. Consulta la información oficial reciente.

Mi consejo: si tu viaje es Seúl + Busan + Jeju, o si en Seúl vas a hacer pocos trayectos al día, la T-money es más simple. Si vas a estar cinco días recorriendo Seúl de punta a punta, haz la cuenta con tus trayectos previstos y compara.

Dónde comprar la T-money (y recargarla con efectivo)

Lo más cómodo es una tienda de conveniencia (CU, GS25, 7-Eleven, Emart24). Las hay en todas partes, incluidos los aeropuertos y casi cualquier salida de metro. Dile al cajero «T-money» y el importe que quieres cargar. Se paga en efectivo o con tarjeta, aunque lo normal es llevar algo de efectivo para recargar sin sorpresas.

Otros sitios:

  • Estaciones de metro: algunas tienen máquinas para recargar, y muchas solo aceptan efectivo. Las instrucciones suelen estar en inglés.
  • Aeropuertos: en Incheon hay tiendas y puntos de venta en la zona de llegadas, y puedes comprarla antes de coger el AREX hacia Seúl.
  • Tiendas de conveniencia cerca de tu alojamiento: si llegas tarde o con el aeropuerto cerrado a tus necesidades, resuelves igual en la esquina de tu barrio.

El precio de la tarjeta en sí (la «tarjeta vacía») no suele recuperarse, y las versiones con diseños de personajes o ediciones especiales pueden costar más. Para el transporte da igual cuál elijas.

Cuánto cargar: empieza con un importe moderado y recarga cuando haga falta. Un trayecto de metro o bus urbano es barato, pero se acumulan. Cargar de más al principio solo te complica el reembolso del final.

Cómo se usa en metro y bus

Un callejón colorido de la aldea cultural de Gamcheon en Busan, accesible en metro y autobús local
© Kimchee

Metro

Pasa la tarjeta por el lector al entrar y otra vez al salir. El sistema calcula el trayecto por la distancia. En los transbordos entre líneas dentro de la estación no tienes que hacer nada. Si la tarjeta no tiene saldo suficiente, la puerta no abre: ve a la máquina de la estación y recarga en efectivo.

Bus

Pasa la tarjeta al subir. En la mayoría de buses urbanos también debes pasarla al bajar, por la puerta trasera, donde suele haber un lector. Ese segundo toque es el importante: así el sistema te cobra la tarifa correcta y aplica el descuento de transbordo. Si lo olvidas, puede cobrarte de más o perder el beneficio del transbordo.

Transbordos bus–metro y bus–bus

Corea tiene un sistema de transferencias que descuenta parte del segundo trayecto, siempre que pases la tarjeta al bajar y vuelvas a pasarla al subir al siguiente medio dentro de un margen de tiempo. El margen y la regla exacta varían según la ciudad, así que no los des por seguros. Lo que sí vale en todas partes: pasar la tarjeta al bajar. Y no uses tarjetas distintas en cada tramo, porque la transferencia se calcula con la misma tarjeta.

Los buses interurbanos, el KTX y otros trenes de larga distancia no se pagan con T-money. Esos billetes se compran aparte (en la estación, en la terminal o en las apps y webs correspondientes). La T-money es para el transporte local.

Taxis y tiendas de conveniencia

La mayoría de los taxis aceptan T-money. Avisa al conductor antes de bajar («T-money, por favor» o simplemente muestra la tarjeta) y él pasa la tarjeta por su lector. También puedes pagar con tarjeta de crédito en casi todos. En zonas rurales o en taxis más antiguos, puede que solo acepten efectivo, así que no te quedes sin billetes por completo.

En las tiendas de conveniencia, la T-money sirve como monedero para compras pequeñas: agua, un onigiri, un café. Dile al cajero que pagas con T-money. Cualquier cosa que gastes así reduce el saldo que luego tendrás que recuperar, y es una buena forma de gastar los últimos wones.

Lo que normalmente no se puede pagar con T-money: restaurantes, tiendas de ropa, entradas de atracciones y buena parte de los comercios no ligados a transporte. Para eso, tarjeta de crédito o efectivo.

Cómo llegar desde el aeropuerto con la tarjeta ya cargada

  • Incheon (Seúl): compra la T-money en una tienda de conveniencia del aeropuerto y toma el AREX o el bus. Revisa en la web oficial qué tipo de tren y tarifa te convienen según adónde vayas.
  • Gimhae (Busan): desde el aeropuerto hay conexión de tren ligero con la red de metro. Con la T-money cargada, haces los transbordos sin parar a comprar billetes.
  • Jeju: allí el bus es útil pero con rutas menos frecuentes que en una gran ciudad. La T-money funciona en los buses, pero muchos viajeros combinan bus, taxi o coche de alquiler.

Venir desde España o Latinoamérica suele implicar un vuelo largo con escala, y es fácil llegar cansado y con el cambio de hora encima. Por eso conviene tener la tarjeta lista nada más aterrizar: te quita una decisión de encima en el momento en que menos ganas tienes de tomarlas.

Recuperar el saldo antes de volar a casa

Fachada y entrada de un hostal en Seomyeon, Busan, una base cómoda para planificar el viaje
© Kimchee

Aquí viene la parte que más gente se olvida. La T-money y la Cashbee son prepago, y el saldo sobrante se puede reembolsar, pero con condiciones:

  • Suele haber un límite de saldo que se puede reembolsar en tiendas de conveniencia o cajeros determinados. Si tienes más, puede que debas acudir a un punto de atención del emisor.
  • Suele aplicarse una pequeña comisión de reembolso.
  • El coste de la tarjeta en sí normalmente no se devuelve.
  • El reembolso se hace con el emisor de tu tarjeta: T-money y Cashbee tienen puntos distintos. Mira en tu tarjeta o en la web oficial dónde se hace el tuyo.

Lo más sencillo: no cargues de más al final. Calcula tus últimos trayectos (hasta el aeropuerto incluido) y recarga solo lo necesario. Si te sobra un poco, gástalo en una tienda de conveniencia del aeropuerto: agua, snacks o recuerdos pequeños. Si aun así queda saldo, busca el punto de reembolso antes de pasar el control de seguridad, y deja margen de tiempo, porque a veces hay cola.

Si vas a volver a Corea en uno o dos años, también puedes guardar la tarjeta: el saldo y la tarjeta suelen seguir siendo válidos durante un tiempo, aunque verifica la vigencia en la web oficial.

Errores típicos de primera vez

  • No pasar la tarjeta al bajar del bus: pierdes el descuento de transbordo o te cobran de más.
  • Llegar a la puerta del metro con la tarjeta casi vacía: recarga antes de entrar, no al final de un trayecto largo.
  • Pensar que la Climate Card sirve en todo el país: está pensada para Seúl.
  • Intentar pagar el KTX o un bus interurbano con T-money: se compran por separado.
  • Dejar el reembolso para el último minuto en el aeropuerto.
  • Llevar solo tarjetas de crédito: aunque se usan mucho, el efectivo te salva en las máquinas de recarga y en algunos taxis.

Y para dormir

Con el transporte resuelto, el siguiente paso es elegir barrio y alojamiento cerca de una estación de metro, que simplifica todo. En kimchee.live/find puedes buscar guesthouses y hostales y reservar directamente, sin comisiones de intermediarios. Si tienes dudas de ruta o quieres comparar experiencias con otros viajeros, pásate por el lounge de viajeros, y para más guías prácticas sigue el blog.

Resumen: tarjeta física, efectivo para recargar, dos toques en el bus, cuentas claras del saldo y reembolso antes de pasar seguridad. Con eso, el transporte en Corea es de lo más fácil del viaje.

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